TORRE DE BABEL EDICIONES HISTORIA
DE LA FILOSOFÍA
HISTORIA
DE LA FILOSOFÍA
DICCIONARIO
DE FILOSOFÍA
DICCIONARIO FILOSÓFICO DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO
HISPANO-AMERICANO
BIOGRAFÍAS
Y SEMBLANZAS
LA MITOLOGÍA CONTADA A LOS NIÑOS

Portal de Filosofía,  Psicología,  Humanidades y Ciencias Sociales

Explicación de la filosofía de los principales pensadores, resúmenes, ejercicios...

Edición digital de la Historia de la Filosofía de Jaime Balmes

Breve definición de los términos y conceptos filosóficos más importantes

Edición digital íntegra de la obra de Voltaire

 Selección de artículos de una de las más importantes y clásicas Enciclopedias en lengua española

Vidas y referencias biográficas de  pensadores  y personajes ilustres

 La mitología griega, historia de los héroes, semidioses y hombres célebres griegos.

Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres

DIÓGENES LAERCIO


Prólogo del traductor

LIBRO PRIMERO
(Los siete sabios de Grecia - Primeros filósofos griegos: Escuela Jónica)
Proemio
Tales 
Solón
Quilón
Pítaco
Biante
Cleobulo
Periandro
Anacarsis Escita
Misón
Epiménides
Ferécides

LIBRO SEGUNDO
(Escuela Jónica - Sócrates - Discípulos de Sócrates)
Anaximandro
Anaxímenes
Anaxágoras
Arquelao
Sócrates
Jenofonte
Esquines
Aristipo
Fedón
Euclides
Diodoro
Estilpón
Critón
Simón
Glauco
Simias
Cebete
Menedemo

LIBRO TERCERO
Platón

LIBRO CUARTO
(Filósofos platónicos - La Academia de Platón)
Espeusipo
Jenócrates (o Xenócrates)
Polemón
Crates
Crantor
Arcesilao
Bión
Lacides
Carnéades
Clitómaco

LIBRO QUINTO
(Aristóteles - Filósofos aristotélicos)
Aristóteles
Teofrasto
Estratón
Licón
Demetrio
Heráclides


LIBRO SEXTO
(Escuela cínica)
Antístenes
Diógenes
Mónimo
Onesicrito
Crates (cínico)
Metrocles
Hiparquia
Menipo
Menedemo (cínico)

LIBRO SÉPTIMO
(La Stoa: Estocismo)
Zenón de Citio
Cleantes
Esfero
Crisipo

LIBRO OCTAVO
(Escuela italiana - Pitágoras y los pitagóricos)

Pitágoras
Empédocles
Epicarmo
Arquitas
Alcmeón
Hipaso
Filolao
Eudoxo

LIBRO NOVENO
Heráclito
Jenófanes
Parménides
Meliso
Zenón de Elea
Leucipo
Demócrito
Protágoras
Diógenes Apoloniata
Anaxarco
Pirrón
Timón

LIBRO DÉCIMO
Epicuro
 

 

BIBLIOTECA DEL PENSAMIENTO - Catálogo


VIDAS, OPINIONES Y SENTENCIAS DE LOS FILÓSOFOS MÁS ILUSTRES

Diógenes Laercio - Índice general



 

Diógenes Laercio - Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres                        CARNÉADES - Libro Cuarto

BIOGRAFÍA DE Carnéades

Biografía de Carnéades1. Carnéades, hijo de Epicomo, o bien de Filocomo, según aseguró Alejandro en las Sucesiones, fue natural de Cirene. Habiendo leído los libros de los estoicos, singularmente los de Crisipo, los refutó modestamente, y esto con tanta sinceridad, que solía decir: «Si no hubiese habido Crisipo, no habría Carnéades». Fue amantísimo del trabajo (305), y menos aplicado a la física que a la moral. Se dejaba crecer el pelo y las uñas, en fuerza de la continua aplicación a los libros. Era tan hábil en la filosofía, que hasta los maestros de oratoria dejaban sus escuelas y concurrían a oírlo. Tenía la voz muy recia, de manera que el jefe del gimnasio tuvo que enviarle recado que no gritase tanto; pero él respondió que «le diese la medida de la voz». A esto repuso sabiamente aquél, diciendo: «Medida tenéis en los que os oyen». Era acérrimo en las reprensiones e inexpugnable en los argumentos, y por esto excusaba los convites. Como Mentor Bitinio, discípulo suyo y muy frecuente en la escuela, comerciase con una concubina suya, dice Favorino en su Historia varia que en medio de la lección lo motejó así:

Por ahí anda un viejo despreciable
parecido a Mentor en voz y cuerpo,
y quiero desterrarlo de mi escuela.

Y él levantándose, dijo:

Luego que ellos hablaron,
se levantaron éstos prontamente.

2. Parece tenía una suma aversión a la muerte, pues solía decir con frecuencia: «Lo que la Naturaleza compuso, lo disolverá». Habiendo sabido que Antípatro era muerto de haber bebido veneno, se estimuló a querer quitarse la vida, y dijo: «Dadme también a mí». Y diciendo los circunstantes: «¿qué queréis?», respondió: «Vino con miel». Refiérese que cuando murió se eclipsó la luna; y de eso podrá decir alguno que parece sentía su muerte el astro más hermoso después del sol. Apolodoro dice en las Crónicas que murió el año cuarto de la Olimpíada CLXII, habiendo vivido hasta los ochenta y cinco años. Corren unas Epístolas suyas a Ariarate, rey de Capadocia. Lo demás lo escribieron sus discípulos, pero él nada dejó escrito. Mi epigrama a él, en metro logádico y arquebuleyo, es el siguiente:

¿Qué quieres, musa, note a Carnéades?
Torpe será de mente quien no vea
cuánto temió la muerte; pues enfermo
de una temible tisis, todavía
no consintió la solución del cuerpo;
antes habiendo oído
que Antípatro veneno había tomado,
«dadme, dijo, también cosa que beba.»
¿Y qué queréis? «¿Qué? dadme miel con vino.»
Repetía igualmente con frecuencia:
«¡Ah, la Naturaleza
que me supo formar, sabrá sin duda,
no menos, disolverme!»
Esto no obstante descendió a la tierra.
Era bien conveniente
bajase a los infiernos
quien granjearse supo tantos males.

3. Dicen que de noche se le agravaban los ojos sin advertirlo, y mandaba al criado trajese luz; como éste la trajese y le dijese «ya está aquí», respondía: «Pues lee tú». Tuvo muchos discípulos, pero el más aventajado fue Clitómaco, de quien hablaremos luego. Hubo otro Carnéades, poeta elegíaco muy frío.
 

__________

(305) La frase griega es: φιλόπονος δέ άντρωπος γέγονεν, εί χαί τις άλλος. Los latinos la expresan así: laboris amans fuit si quis alius.

 

Diógenes Laercio - Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres                        CARNÉADES - Libro Cuarto

 

 

 

  © TORRE DE BABEL EDICIONES

Edición: Isabel Blanco - Maquetación y diseño web: Javier Echegoyen - Aviso legal y política de privacidad