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AQUILES
Era hijo de Tetis, diosa del mar, y de Peleo, rey de Ptía, en
Tesalia. Su madre, al nacer, le hizo invulnerable sumergiéndole en las
aguas, quedando tan sólo libre del prodigio la parte por donde le
sujetaba, el talón. Creció en las montañas de Pellón, donde su padre
había conocido a su madre, y fue educado por el centauro Quirón o Chirón,
quien sin descuidar su inteligencia, le nutrió con sesos de león y
tigre para que su valor y fuerza fuesen irresistibles. Cuando alcanzó la
adolescencia su madre le hizo conocer su destino, que le permitía
escoger entre una vida larga y oscura u otra breve, pero gloriosa, y se
decidió por esta última. Dispersada la flota de los griegos que
marchaba contra Troya por una tempestad, luego de destruir a Teutrania,
a cuyo rey, Telefos, hirió Aquiles, éste se vio obligado a detenerse en
la isla de Sciros, donde se casó con Deidamia, con la que tuvo un hijo,
Neoptólemo. Fue el verdadero héroe de Troya; mató (aparte de muchísimos
otros héroes) a Héctor, a Pentesilea, reina de las amazonas y a Memnón,
rey de los etíopes. Fue muerto cuando entraba, por fin, en Troya, por
una flecha que le hirió en el talón. Su lanza tenía la virtud de curar,
si él lo deseaba, las heridas que producía.
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