
DICCIONARIO DE MITOLOGÍA
MITOS GRIEGOS Y ROMANOS
En: Homero, La Iliada y
la Odisea, Apéndice II
J. Pérez del Hoyo Editor. Madrid, 1970, pp.
523-550
"Antes que todas las cosas, en un comienzo, fue el
infinito Caos. Después Gea la de amplio pecho, sede siempre segura de
todos los inmortales que habitan la nevada cumbre del Olimpo. En el
fondo de Gea de anchos caminos existió el tenebroso Tártaro. Por último,
Eros, el más hermoso entre los dioses inmortales, que afloja los
miembros y cautiva de todos los dioses y todos los hombres el corazón y
la sensata voluntad en sus pechos. Del Caos surgieron Érebo y la negra
Nix. De Nix a su vez nacieron el Éter y Hemera, a los que alumbró
preñada en contacto amoroso con Érebo. Gea alumbró primero al estrellado
Urano con sus mismas proporciones, para que la contuviera por todas
partes y poder ser así sede siempre segura para los felices dioses.
También dio a luz a los grandes Ourea, deliciosa morada de diosas, las
Ninfas que habitan en los boscosos montes. Ella igualmente parió al
estéril piélago de agitadas olas, el Ponto, sin mediar el grato
comercio."
Hesíodo: Teogonía.
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