DICCIONARIO
FILOSÓFICO
DE ARISTÓTELES

accidente

anterioridad y posterioridad

cantidad (cuanto)

causa

cualidad

disposición

elemento

en qué o por qué (por lo que)

estado (hábito)

falso

género

identidad, heterogeneidad
(ser otro), diferencia, semejanza

naturaleza

necesario

opuesto y contrario

parte

pasión (afección)

perfecto

potencia (poder)

posesión (tener)

principio

privación

relación (relativo)

ser (ente)

ser o provenir de (proceder de algo)

sustancia

término

todo (entero)

truncado (mutilado)

unidad, uno

TORRE DE BABEL

EDICIONES

Filosofía, Psicología
y Humanidades

Historia de la filosofía
 

La filosofía de los principales pensadores, resúmenes,
textos, enlaces, ejercicios..

Historia de la

 filosofía


Zeferino González

Diccionario

filosófico


Voltaire

Diccionario

de filosofía

Breve definición de los 
términos filosóficos
más importantes

 

DICCIONARIO FILOSÓFICO - ARISTÓTELES

Términos filosóficos principales empleados por Aristóteles - índice

 

 

PERFECTO

     Perfecto (Τέλειον) se dice por de pronto de aquello que contiene en sí todo, y fuera de lo que no hay nada, ni una sola parte. Así, tal duración determinada es perfecta cuando fuera de esta duración no hay ninguna duración que sea parte de la primera. Se llama también perfecto aquello que, bajo las relaciones del mérito y del bien, no es superado en un género particular. Se dice: un médico perfecto, un perfecto tocador de flauta, cuando no les falta ninguna de las cualidades propias de su arte.

 Esta calificación se aplica metafóricamente lo mismo a lo que es malo. Se dice: un perfecto sicofanta; un perfecto ladrón; y también se la suele dar el nombre de buenos, un buen ladrón, un buen sicofanta. El mérito de un ser es igualmente una perfección. Una cosa, una esencia es perfecta, cuando en su género propio no le falta ninguna de las partes que constituyen naturalmente su fuerza y su grandeza. Se da también el nombre de perfectas a las cosas que tienden a un buen fin. Son perfectas en tanto que tienen un fin. Y como la perfección es un punto extremo, se aplica metafóricamente esta palabra a las cosas malas, y se dice: esto está perfectamente perdido, perfectamente destruido, cuando nada falta a la destrucción y al mal, cuando éstos han llegado al último término. Por esto la palabra perfecta se aplica metafóricamente a la muerte: ambos son el último término. Por último, la razón por qué se hace una cosa, es un fin, una perfección.

Perfecto en sí se dice por tanto o de aquello a que no falta nada de lo que constituye el bien, de aquello que no es superado en su género propio, o de lo que no tiene fuera de sí absolutamente ninguna parte. Otras cosas, sin ser perfectas por sí mismas, lo son en virtud de aquellas, o porque producen la perfección, o porque la poseen y están en armonía con ella, o bien porque sostienen alguna otra especie de relación con lo que propiamente se llama perfecto.

Aristóteles, Metafísica, libro V, 16
 

 

  © TORRE DE BABEL EDICIONES - Edición: Javier Echegoyen  - Aviso legal y política de privacidad