TORRE DE BABEL EDICIONES
Portal de Filosofía,  Psicología y Humanidades

Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano

Selección de artículos de una de las más importantes y clásicas Enciclopedias en lengua española

 

Diccionario filosófico
de Voltaire. Edición íntegra

 

Diccionario de Filosofía

Breve definición de los términos y conceptos filosóficos más importantes

 

Historia de la Filosofía

Explicación de la filosofía de los principales pensadores, resúmenes, ejercicios...

 

Historia de la Filosofía

 Edición digital de la Historia de la Filosofía de Jaime Balmes

 

Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres

 Edición digital íntegra de la obra de Diógenes Laercio

Compendio de las vidas de los filósofos antiguos

Fénelon (François de Salignac de La Mothe-Fénelon)
 

Biografías y semblanzas

Vidas y referencias biográficas de los filósofos y pensadores

 

Índices y sumarios

 Índices y sumarios de las obras clásicas del pensamiento

 

En la red y en español

Directorio y breve descripción de revistas de filosofía en español editadas en la red

 

Razón vital

Foro telemático dedicado a José Ortega y Gasset

 

Curso de Psicología

Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)

 

Vocabulario de psicología

Explicación de los principales conceptos, tesis y escuelas en el área de la Psicología

 

La psicología contemporánea

Manual del filósofo y psicólogo español J. Vicente Viqueira

 

 Mitología griega e historia de los grandes hombres de Grecia

Sencilla exposición de la mitología griega, historia de los héroes, semidioses y hombres célebres griegos. Por Fernán Caballero.

 


HISTORIA DE LA FILOSOFÍA                                             

ZEFERINO GONZÁLEZ (1831-1894)                                                        

Tomo I - Tomo II - Tomo III - Tomo IV                                                       

 

 

Historia de la Filosofía - Tomo III - Crisis escolástico-moderna

§ 32 - CARDILLO DE VILLALPANDO

Entre los filósofos españoles, relativamente independientes, que contribuyeron a la restauración de la ciencia en general y de la Filosofía escolástica en particular, merece figurar Cardillo de Villalpando (Gaspar, 1537-1581), natural de Segovia. Este ilustre escritor, que fue a la vez filólogo notable y teólogo insigne del Concilio de Trento, compuso y publicó comentarios sobre la mayor parte de los libros que constituyen el Organon de Aristóteles, y también sobre varios libros del mismo pertenecientes a las ciencias físicas. En unos y otros, Cardillo de Villalpando expone con lucidez el texto del filósofo griego, rechazando y corrigiendo de paso la versión que sirvió de texto para los Comentarios de Averroes; pero ante todo procura y consigue poner de manifiesto la doctrina genuina del Estagirita, acudiendo a las fuentes, y no al comentador cordobés (1), cuya autoridad en la materia es de poco peso, según Villalpando.

 

    En todos los comentarios dichos, vese a Cardillo, después de fijar el pensamiento de Aristóteles, exponer, proponer y discutir las cuestiones relacionadas con este pensamiento; pero cuestiones de verdadera importancia filosófica, evitando las inútiles y estériles, como evita igualmente el lenguaje descuidado y las fórmulas sofísticas y extrañas de algunos escolásticos de su tiempo (2), excesivamente apegados a las fórmulas y prácticas correspondientes al período decadente de la escolástica.

Con este mismo objeto de restaurar la Filosofía escolástica, desterrando y corrigiendo sus vicios y abusos en la enseñanza de la lógica o dialéctica, que era el terreno en que más abundaban, escribió nuestro doctor de Alcalá su Summa Summularum, obra en que se propuso extractar lo que había de verdaderamente útil en las muchas Summulae que por entonces corrían, omitiendo lo inútil, modificando ciertas formulas y escribiendo latín más puro y más claro. Obtuvo mucha boga este trabajo por entonces, y la universidad de Alcalá mandó que en sus escuelas no se usara otro texto para explicar lógica. Aunque algo incompleta, la Summa de Villalpando vale indudablemente más que las Summulae que hasta entonces habían servido de texto.

Cardillo Villalpando, no solamente conserva el fondo de la Filosofía escolástico-peripatética, sino que, reconociendo que Aristóteles ha sido objeto de excesiva veneración por parte de algunos (qaem majore fortasse quam par est, veneratione plerique sunt prosequuti), le concede, sin embargo, el primer lugar entre los filósofos. Su Apología Aristotelis adversas eos qui ajunt sensisse animam cura corpore extingui, es, a no dudarlo, una de las más notables y curiosas del filósofo segoviano, el cual no se limita a probar que el Estagirita enseñ o la inmortalidad del alma humana, sino que se esfuerza a probar que también enseñó la providencia divina (quod Aristoteles crediderit Deum immortalem humanarum rerum curam atque ratlonem habere), y que sus ideas acerca de esto, como también acerca de la naturaleza de Dios y la felicidad verdadera o último fin del hombre, coinciden con las de la Filosofía cristiana. Los que otra cosa afirman, deben considerarse como infamadores de Aristóteles (doctissimnm atque optimum philosophorum omnium Aristotelem infamasse), según Cardillo. Con no menor energía rechazó la opinión de su contemporáneo y amigo Sepúlveda, el cual suponía que Aristóteles había profesado la teoría de la migración humana, o sea que las almas racionales pasaban de un cuerpo humano a otro.

Para Cardillo de Villalpando, la Filosofía es el conocimiento de las cosas universales; y al hablar de la metafísica, dice que no sin razón ha sido apellidada scientiarum scientia, porque de ella se derivan los principios de todas las demás ciencias, de las cuales es como la reina: veluti regina caeterarum disciplinarum, cum ab ea tanquam a capite atque fonte, omnium scientiarum principia proficiscantur.

Concluiremos haciendo notar que este escritor puede y debe ser considerado como uno de los representantes más decididos—y aún pudiéramos decir exagerados— de la tendencia a conciliar la doctrina de Aristóteles con la platónica, que se nota en Foxo Morcillo y otros españoles de aquel siglo. Y decimos exagerados, porque nuestro doctor complutense no se contenta con aproximar y conciliar las dos doctrinas, sino que pretende identificarlas: Ergo peripatetici ab accidenti ita nominati sunt, cum re ipsa cum his qui academici dicebantur, consentirent.

__________

(1) Después de indicar su propósito de citar, cuando sea necesario, los textos genuinos de Aristóteles, añade: «Non ut vulgo inepte admodum fit: invaluit enim consuetudo citandi textum commenti, quae majorem Averroi, quem Commentatorem appellant, auctoritatem concedit quam Aristoteli; idque praeter rationem, cum non pauci reperiantur ex enarratoribus, qui longe exactius atque melius, Aristotelis senteutiam sunt assecuti quam Averroes.» Comment. in lib. Arist. de phys. auscult., lib. I, cap. I.

(2) A consecuencia sin duda de la ruda oposición que encontraba en algunos de sus contemporáneos, y acaso comprofesores, demasiado apegados a la escolástica degenerada, Cardillo de Villalpando habla con cierta viveza, y acaso con alguna exageración, de la barbarie que reinaba en las escuelas públicas, siendo de notar que hace una especie de excepción en favor de las de Coimbra y Valencia. No seria extraño que el silencio que guarda sobre Salamanca obedeciera a la naciente rivalidad entre las universidades salmantina y complutense, a la cual pertenecía nuestro doctor. He aquí uno de los pasajes en que se expresa con mas viveza y energía sobre este punto: «Apud nos vero.... tam altas radices egit urenda seges (horrenda barbaries), ut non sine magno nostro malo atque incommodo saeva quadam tyrannide praestantissimas quasque Hispaniae academias oppresserit atque afflixerit, easdemque apud caeteras nationes barbarie infames reddiderit....
      »Hinc effectum est, ut in quibus locis minor copia sophistarum erat, qui Enzinas, Dulardos, Strodos atque Naveros mordicus defenderent, et eorum somnia merasque nugas tuerentur, feliciter hic conatus successerit. Hujus rei testes facio Conymbricam et Valentinam, nobiles academias, quae per sophistas calcatos ad praestantes disciplinas confugerunt.» Comment. in Categ. Arist., prefac.
      La sospecha de que Villalpando aquí se hizo eco de la rivalidad entre Alcalá y Salamanca, confirmase por lo que escribe en el prólogo de su Summa Summularum, donde se dirige al rector y profesores de Alcalá en los siguientes términos: «Effugite jam tandem nigram illam notam, quam nobis tot annos Salmantica inurit, quod mendicato vivamus atque aliena discamus diligentia, quam nobis tam care vendit quam cupit.... aliena procul abjiciamus, quando nos nobis atque aliis satis esse possumus.»

Melchor Cano                                                                                                                     Vázquez y Arriaga

 

 

  © TORRE DE BABEL EDICIONES - Edición: Javier Echegoyen  - Aviso legal y política de privacidad