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Torre de Babel Ediciones

ANTÍTESIS -literatura- Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano

DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO HISPANO-AMERICANO(1887-1910)

Índice

ANTÍTESIS (retórica y literatura)

ANTÍTESIS

– ANTÍTESIS:Retórica. Figura que consiste en contraponer una frase o una palabra a otra de contraria significación.

…todo el mundo ve que estas antítesis, aunque estudiadas, convienen con el tono jocoso de la obra.

HERMOSILLA.

La paradoja encierra siempre una antítesis.

COLL Y VEHÍ

– ANTÍTESIS: fig. EL REVERSO DE LA MEDALLA.

El general Conde de Vistahermosa, que le sucedio en el mando, era precisamente la antítesis del de Someruelos, etc.

MESONERO ROMANOS.

– ANTÍTESIS:Literatura. Atendiendo a su etimología, la voz antítesis es sinónima de contraposición, y así se explica que se la haya definido diciendo que consiste en contraponer unas ideas a otras, unos pensamientos a otros. La vida ofrece a todas horas variados contrastes que hieren la imaginación, no ya de los hombres ilustrados, sino hasta la de los menos instruidos. La antítesis, pues, y éste es su primer carácter, aparece como una figura naturalísima de que se hace uso lo mismo en la esfera del arte que en la conversación vulgar y diaria. Pero la retórica exige algo más que esto, pues al cabo corresponde a la poesía mejorar en sus composiciones los elementos estéticos que en la naturaleza halla. La retórica quiere que las ideas que forman la antítesis estén contrapuestas con cierta paridad y simetría. Y véase cómo de aquí surge una nueva condición de esta figura: la de no emplearla cuando se supone que los personajes están dominados por la pasión, porque fuera inverosímil suponer que en tales momentos la razón había de poseer aquella tranquilidad que el trabajo de reflexión, propio de la antítesis, supone. Es sin duda evidente que si alguna vez brotara con espontaneidad del asunto, no habríamos de proscribirla del campo de las pasiones; pero fuera de este caso, debe reservarse para las situaciones tranquilas. Consecuencia de cuanto llevamos dicho y requisito indispensable de ésta como de todas las producciones bellas, es la oportunidad. Es natural y oportuno que hablando Cervantes de Don Quijote, en el primer capítulo de su inmortal obra, diga que al famoso hidalgo «del poco dormir y del mucho leer se le secó el celebro», porque semejante antítesis se armoniza con el carácter festivo de la obra. Y es, por el contrario, afectada, inoportuna y de mal gusto esta otra que Garcilaso, hablando en tono serio y respetuoso con un alto personaje, emplea en una de sus Églogas:

«Luego verás ejercitar mi pluma

Por la infinita innumerable suma

De tus virtudes y famosas obras;

Faltando a ti que a todo el mundo sobras.»

Realza el pensamiento la siguiente de Arguijo en su soneto A las estaciones

«¡Oh variedad común! ¡Mudanza cierta!

¿Quién habrá que en sus males no te espere?

¿Quien habrá que en sus bienes no te tema?»

Y son en extremo disparatados los que Valbuena pone en boca del poeta Ursanio, que alude al amor de su zagala:

«Entre esa confianza, y temor vivo:

Con la frialdad de mi bajeza muero,

Con el calor de su valor revivo.»

Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano (vol. 2, pág. 329-330 – editado: 3-10-2007)                              ANTÍTESIS (retórica y literatura)

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