Torre de Babel

Bergson, su significación en psicología – La intuición

PSICOLOGÍA CONTEMPORÁNEA

J. Vicente Viqueira

Índice general

J. Vicente Viqueira – La Psicología Contemporánea                            Capítulo VI – IDEAS PSICOLÓGICAS DE HENRI BERGSON

CAPÍTULO VI
Ideas psicológicas de Henri Bergson () () () () () (

Henri Bergson - Psicología introspectiva - La intuición, método de la psicologíaBergson y la psicología introspectiva francesa – La significación de Bergson – Plan – La intuición – La conciencia – Análisis de los datos inmediatos de la conciencia – La conciencia no es cantidad – La conciencia, multiplicidad cualitativa – La duración pura – Causalidad y conciencia – Resumen – Alma y cuerpo (materia y memoria) – El cerebro, causa del pensar – Crítica del paralelismo – El cerebro, órgano de acción – Inmortalidad personal y parapsicología – La conciencia y la vida – La personalidad – Influjo de Bergson – Bibliografía

El filósofo francés Henri Bergson (nacido en 1859) representa, dentro de la psicología actual, una dirección de la psicología introspectiva, como ya se dijo en el capítulo III. En Francia existe una tradición psicológica introspectiva fuerte, cuyos jalones capitales son: Condillac, Rousseau, los ideólogos, Main de Biran (1766-1824), Royer Collard (1763-1843), y Jouffroy (1796-1842). Todo esto explica que junto a Bergson hayan existido recientemente, y existen, en Francia, psicólogos introspectivos, en la obra de los cuales encontramos de nuevo los mismos rasgos fundamentales antes estudiados (véase capítulo III). A este grupo de la psicología introspectiva francesa pertenecen Paulhan, V. Egger, F. Rauh, H. Marion y ante todo Arreat (1841-1922), con sus trabajos sobre la psicología del artista, y Delacroix, con sus múltiples obras sobre psicología religiosa. Sin embargo, de todos ellos sólo Henri Bergson ha llegado a una posición original.

Los problemas capitales, en torno de los cuales se orienta la filosofía de Bergson, no pertenecen a la psicología. Tales problemas son: el de la libertad de la voluntad, el del ser de las cosas, el de la esencia de la vida y la evolución. Sin embargo Bergson se ha ocupado de psicología y debe ser tenido en cuenta por nosotros precisamente por esto. La explicación de lo que acabamos de decir es la siguiente. Primeramente, Bergson es psicologista (véase capítulo III), o sea cree que la psicología es la base de la filosofía; es más, sostiene que las dos ciencias filosóficas capitales son la psicología y la metafísica. A través de la psicología, por consiguiente, deberán resolverse los problemas filosóficos. Segundo; esto le ha llevado a elaborar una concepción psicológica. En dicha labor llegó a una posición original que hoy día es de capital importancia, ya por lo que ha traído de nuevo, ya por las polémicas y contradicciones que ha suscitado.

Por lo que acabamos de decir, puede presumirse que en Bergson hallaremos tan sólo una concepción general del espíritu. En efecto así es: Bergson no se detiene en el examen de los problemas particulares, sino que quiere lograr, de una vez, una visión del espíritu. Precisamente desde ella desciende a la interpretación de los problemas especiales, y esto tan sólo en aquellos pocos casos en que son tratados; por ejemplo: en el de los ensueños o la memoria (1). Nos ocuparemos sólo de lo que hay de psicología en Bergson. Así, conforme a este nuestro punto de vista, consideraremos en él sucesivamente: su nuevo método intuitivo; el concepto de conciencia; el análisis de la conciencia; el problema de la relación del alma y el cuerpo; y por último, la conexión de la psicología con la metafísica, del espíritu, con la vida. Como en W. James, con el cual la relación es notoria, lo importante es la descripción sin prejuicios, directa, del fluir de los fenómenos.

Es, ante todo, preciso determinar el método que pretende emplear Bergson para la indagación de las actividades de conciencia, porque dicho método lo presenta como nuevo y como el único capaz de llevar a un firme resultado. Debemos recordar que tiene también valor para la metafísica. Si queremos caracterizar este método de una manera previa, podremos hacerlo diciendo que la consideración inmediata de la vida mental, la visión fina y delicada de esta vida, se ha transformado en un método, a saber: la intuición (2). La determinación de dicho método no aparece en Bergson con claridad. Nos limitaremos, pues, a exponer algunas características suyas; estas características son:

1.ª La intuición es visión directa de lo concreto y real; en el caso de la psicología, de la realidad psíquica. La intuición viene así a equivaler a la percepción interna de Brentano.

2.ª Esta visión puede traducirse en términos de la inteligencia (en conceptos), pero no es idéntica a la inteligencia, pues ésta, para Bergson, se identifica con la facultad productora de la ciencia natural; es decir, es la facultad de construir objetos artificiales (los conceptos de la ciencia) útiles para la vida, para la intervención en la realidad, pero no una traducción adecuada de ésta. Para lo primero, no para lo último, ha surgido en la evolución. Como nos movemos en el espacio, estos objetos artificiales son de naturaleza espacial y suponen así los conceptos de la medida, del número y de la causalidad, inaplicables a lo psíquico (3).

3.ª La intuición es instintiva, o más exactamente, un desarrollo superior del instinto; se contrapone a la reflexión (4). Así, dice Bergson: «Se llama intuición a esta especie de simpatía intelectual mediante la que nos transportamos al interior de un objeto para coincidir en lo que tiene de único y, en consecuencia, de inexpresable» (5).

4.ª La intuición ajena al concepto, no puede comunicarse más que realizándose, volviendo a lo real. Exige un doble método: A) Negativo o crítico, haciendo ver que una concepción es inadmisible porque no coincide con la intuición. B) Positivo, recurriendo al procedimiento del artista mediante la imagen sugeridora. «La imagen tiene, al menos, la ventaja de mantenerse en lo concreto. Eligiendo las imágenes tan heterogéneas como sea posible, se impedirá que cualquiera de ellas usurpe el lugar de la intuición que está encargada de despertar, ya que entonces sería expulsada por sus rivales. Haciendo que exijan todas ellas de nuestro espíritu, a pesar de sus diferencias de aspecto, la misma especie de atención y, en cierta manera, el mismo grado de tensión, se acostumbrará poco a poco a la conciencia a una disposición particular y bien determinada, precisamente la que deberá adoptar para aparecerse a ella misma sin velo… No se le habrá mostrado nada, tan sólo se habrá colocado en la actitud que debe tomar para hacer el esfuerzo apetecido y llegar por ella misma a la intuición» (6). Si la intuición se mueve en el mundo de la imagen, se mueve en el mundo de lo concreto, que al fin y al cabo es el mundo de lo vital; y en la conciencia, el mundo de las pulsaciones psíquicas que hemos conocido ya en W. James.

No basta indicar algunas de las características de un método para que este método sea posible. Es preciso, además, que este método sea efectivamente aplicado. Ahora bien; la intuición, como ajena en absoluto al pensar conceptual, no aparece de ninguna manera en los análisis de la vida psíquica que han hecho famoso a Bergson. El resultado de dichos análisis se expresa en conceptos (más o menos vagos). En resumen, la intuición no es más que la percepción interna, y el término «intuición» en Bergson puede equivaler a la tendencia para apoderarse, mediante el conocimiento, de la actividad mental en su fluir y en lo que tiene de concreto, o, de otra manera, el afán de dar una impresión vital del espíritu, lo que, naturalmente, sólo es realizable mediante la percepción directa, libre de prejuicios, de nuestros estados mentales.

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(1) Es aún una cuestión el origen de la filosofía bergsoniana, que sólo quedará en claro cuando BERGSON publique su autobiografía (Prólogo proyectado a una colección de trabajos metodológicos que va a ser editada). Mientras que los franceses acentúan el espiritualismo francés (Ravaisson, Boutroux) como precedente, los alemanes muestran que la filosofía de Bergson enlaza con Schelling y Schopenhauer. Otros influjos pueden mostrarse: el evolucionismo, el pragmatismo, la psicología de Wundt.

(2) De intuiciones fundamentales partían Maine de Biran y Ravaisson, como en general la filosofía espiritualista francesa parte de una interpretación psicológica del cogito ergo sum de Descartes.

(3) Influjo de la filosofía de la evolución: la inteligencia ha surgido en la evolución al servicio de la vida, y no para el conocimiento. Influjo del pragmatismo: la inteligencia sirve para la acción, para intervenir en las cosas, pero no para un conocimiento puro o una verdad teórica.

(4) Concepto del instinto como misterioso conocimiento directo e inmediato, a la manera como aparece en los estudios acerca de la vida de los insectos de Fabre.

(5) Introduction à la Metaphysique, pág. 3.

(6) lntroduction à la Metaphysique, pág. 7.

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