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Historia de los hombres célebres de Grecia – Capítulo XXII – Hesíodo

Poeta que nació en Cuma y fue contemporáneo de Homero. Fue el primero que escribió en verso sobre agricultura; más poeta que filósofo, Hesíodo señala en sus escritos los días felices y los aciagos.

El poema que compuso sirvió a Virgilio, según él mismo afirma, para componer sus «Geórgicas». Compuso además la «Teogonía o Genealogía de los dioses» y el «Broquel de Hércules». El primero, así como los escritos de Homero, son el archivo en que se ha conservado la teología de los griegos.

Pausanias

Hay dos Pausanias: el uno fue un general lacedemonio que combatió con valor y fortuna contra los persas; pero que se dejó seducir por los malos consejos del rey de Persia y fue traidor a los intereses de su patria. A su vez fue vendido por un esclavo suyo, que entregó a los magistrados una carta de que era portador. El culpable general huyó y se refugió en el templo de Minerva; pero tabicaron la puerta del templo, colocando su propia madre la primera piedra, y le dejaron morir de hambre.

El otro Pausanias es historiador y orador conocido, que murió en edad muy avanzada. Lo que le ha dado más renombre es su «Viaje histórico por Grecia», escrito en diez libros. Es lectura muy útil para los que se aplican al estudio de la historia antigua. Narraba bien, según los inteligentes; pero era muy crédulo y recogió, dándoles crédito, todas las tradiciones populares.

Píndaro

Píndaro, que es el rey de los poetas líricos, nació en Tebas 500 años antes de la Era cristiana. Compuso gran número de poesías, pero sólo han quedado sus odas. Habiéndole impuesto la ciudad de Tebas una fuerte multa por haber hecho entusiastas elogios de la ciudad de Atenas, ésta se apresuró a satisfacer la multa. Fueron sus maestros en poesía Laso y una señora llamada Mirtis

Sófocles

Sófocles fue tan gran poeta, que mereció ser apellidado la «Abeja» y la «Sirena ática». Como guerrero señalóse ventajosamente, así como magistrado; aumentó el brillo del teatro griego, al par de Eurípides, del que fue émulo, siendo ambos igualmente admirados y aplaudidos. Compuso ciento veinte tragedias, pero no se han conservado más que siete. Habiendo en una edad muy avanzada ganado el premio en los juegos Olímpicos, dícese que murió de gozo.

Eurípides

Eurípides, contemporáneo de Sófocles y su competidor como poeta dramático, compuso 75 tragedias de las cuales sólo quedan 19. Fue tratado con malevolencia por los demás poetas y aun por el público. En una ocasión en que éste exigía que suprimiese unos versos en una de sus tragedias que se representaba, subió al escenario y con la autoridad que su gran saber y su genio le daban sobre su auditorio, les dijo: «No escribo mis obras para que me enseñéis, sino para enseñaros». La bella moral de sus piezas la aprendió en la escuela de Sócrates, del que fue discípulo. Cansado de la malevolencia de que era víctima en su patria, se ausentó de ella y pasó a Macedonia, en donde Arquelao le nombró ministro de su reino, donde murió trágicamente despedazado por unos perros en un paseo solitario.

Esquiles

Esquiles se distinguió por su valor en las batallas de Maratón y de Salamina; pero mucho más por sus poesías dramáticas. Perfeccionó la tragedia griega, inventada por Tespis, y es anterior a Sófocles y Eurípides, y habiendo éstos eclipsado su gloria, Esquiles, que era muy anciano, vio en la preferencia que alcanzaban sus émulos una afrenta y se trasladó a la corte del rey de Siracusa Hierón. Dícese que allí murió de una manera extraña, ocasionada por haber dejado caer una águila sobre su cabeza, mientras dormía en el campo, una tortuga que llevaba en sus garras.