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Psicología de W. James – Temas y problemas de la psicología – 7

CAPÍTULO V 
La psicología de W. James (1842-1911)

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La Psicología americana del siglo XIX – Significación de W. James – Cuestiones que hay que estudiar – El problema de la psicología – La Psicología, ciencia natural – Psicología y filosofía – Conciencia y medio – El sistema de la conciencia – Las características de la conciencia – Lo psíquico no es un agregado de partes – La conciencia tiende a ser personal – Los contenidos de conciencia se hallan en un fluir constante – Continuidad de la conciencia – La conciencia se refiere a objetos – La conciencia es selectiva – El Yo y la personalidad – Psicología de la religión – Parapsicología e inmortalidad del alma – Influjo de James – Bibliografía

  
Todo este esquema recuerda mucho a las concepciones del psicólogo inglés Myers (1843-1907), quien, efectivamente, influyó en W. James. Frederic William Henry Myers se dedicó a la parapsicología o metapsicología (14), o sea al estudio de los fenómenos extraordinarios psíquicos, tales como la telepatía, la clarividencia, el profetismo, el mediumismo, la telekinesis, etc. En este dominio ha sido el psicólogo más distinguido de la dirección espiritista (15). Los fenómenos parapsíquicos son admitidos por él; James, como se ha visto, también los admite, y precisamente fundándose en su testimonio. Debemos, pues, exponer estas ideas de Myers en relación con las de James (16).

Para Myers existe, además de la conciencia clara, la conciencia marginal (o de penumbra, si se me permite hablar figuradamente), y más allá de ésta aún, la conciencia subliminal, conciencia misteriosa y oscura, de la que emerge, en la conciencia clara, nuestro mejor Yo. En efecto; de esta conciencia nacen, según Myers, las inspiraciones del artista, las visiones a distancia de la telepatía, así como los fenómenos de la vida religiosa mental. Lo mejor de nosotros es lo inconsciente; lo consciente representa sólo un residuo sin importancia de la evolución. Ahora bien; a través de esta conciencia subliminal comunican, según Myers, los espíritus entre sí, y ella es la base de los fenómenos que se presentan como verídicos por los espiritistas y que proceden de los espíritus que han dejado este mundo. Esta teoría de Myers de la conciencia subliminal, es, como se vio, aceptada por James y empleada en la explicación de la experiencia religiosa: la comunicación interespiritual se establece a través de ella, y las conversiones, por ejemplo, reposan en el hecho de que en nuestro Yo subliminal se organiza una mejor persona, que emerge después en nuestra conciencia clara y sustituye a la antigua.

Nos ocuparemos aquí (dada la amplitud de nuestro plan) de la posición de W. James con respecto del problema de la inmortalidad del alma, muy importante además porque, en relación con él, ha expuesto sus puntos de vista relativos al papel del cerebro y la naturaleza de los hechos psíquicos en su enlace con éste. W. James trató la cuestión en una conferencia acerca de la inmortalidad del alma de que fue encargado por la Universidad de Harvard, en virtud de un legado para ello de Mistress Caroline Haskell Ingersoll. He aquí las ideas de James favorables a la inmortalidad, y que se basan en la independencia del alma y el cerebro.

La objeción capital que se hace a la afirmación de la inmortalidad personal del alma es que la actividad de ésta es una función del cerebro. Ahora bien; la palabra función se entiende en la ciencia de dos maneras diferentes; a saber: 1.º, como función productiva, como causa determinante de un fenómeno (por ejemplo, ciertos movimientos con respecto de las vibraciones del éter que constituyen la luz física), y 2.º, como función transmisiva, como condición de ciertas modificaciones (por ejemplo, la lente con respecto de la luz física). ¿De cuál de las dos maneras es la vida del alma función del cerebro? Éste ¿la produce o la modifica? James piensa que la actividad psíquica es función del cerebro sólo en la segunda acepción de la palabra, y al pensarlo se basa en los hechos parapsíquicos (de telepatía, clarividencia, etc.), que, como se vio, admite como probados, y en los cuales existe una actividad psíquica independiente de lo cerebral. La actividad psíquica es, pues, independiente del cerebro. ¿Qué hace éste? Canalizar, orientar la actividad mental, dirigirla en un cierto sentido como la lente a la luz; el cerebro es una especie de tamiz para lo psíquico; punto de vista defendido también por el pragmatista inglés Schiller.

La psicología de W. James termina, como pudo ya adivinarse, en una metafísica pluralista. La realidad es una multiplicidad de unidades de conciencia en perpetuo hacerse, comprendidas en la unidad de un Dios personal y en evolución, con el que debemos colaborar para el progreso moral del todo. El influjo de H. Lotze es aquí notorio, pues para este filósofo los espíritus individuales y en general los elementos de la realidad, son unidades espirituales que constituyen estados o modificaciones de una sustancia única y personal: Dios.  

Debemos indicar ahora en qué sentido ha influido la psicología de James, que, por su vivacidad e inquietud mental, no era adecuado para formar una escuela. En primer lugar ha sido James uno de los psicólogos que con más energía y éxito ha contribuido a restablecer en su valor el método introspectivo y a desacreditar toda falsa concepción atomística del alma, suscitando, así, toda una corriente de pensamiento en la psicología actual. En el próximo capítulo veremos cómo ha procedido en el mismo sentido Bergson. No ha de olvidarse que el influjo entre James y Bergson ha sido recíproco. En segundo lugar, los estudios de diversos problemas psicológicos que él ha realizado, han puesto de relieve una serie de hechos interesantísimos (por ejemplo, el de la personalidad) y han aportado valiosos descubrimientos. Por último, sus estudios de psicología religiosa trajeron consigo toda una serie de indagaciones en el mismo dominio, que han llegado a constituir una especialidad en la psicología actual. En este respecto debemos citar aquí al psicólogo francés Delacroix (véase el próximo capítulo) y al alemán Oesterreich (17).    

BIBLIOGRAFÍA  

Las obras de William James, importantes para la psicología, son: PrincipIes of Psychology (Principios de Psicología), 1890 (hay versión española). Psychology, Briefer Cours (Psicología, Curso breve), 1892 (traducción francesa con el titulo: Précis de Psychologie, 1915). The Varieties of Religious Experience, A Study in Human Nature, being the Gifford Lectures on Natural Religion delivered at Edinburgh in 1901-1902. (Las variedades de la experiencia religiosa, Estudio de la naturaleza humana; Lecciones Gifford, sobre religión natural, dadas en Edimburgo. Hay versión española). Human lmmortality, Two supposed Objections to the doctrine (La inmortalidad humana, Dos pretendidas objeciones a la doctrina), 1897. Talk to Teachers on Psychology and to Students on Life’s ldeals (Conversaciones sobre psicología, para maestros y para estudiantes de los ideales de la vida), 1890 (Versión española. En francés con el título Causeries pedagogiques).

Sobre James véase el admirable librito de F. BOUTROUX: William James. París, 1911.

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(14) Los alemanes acostumbran a decir parapsicología y los franceses metapsicología.
(15) Hoy en dicha dirección: el francés RICHET, Metapsychologie, 1922. Admitiendo los fenómenos parapsíquicos: OESTERREICH, Der Okkultismus im modernen Weltbild. Opuesto y crítico: DESSOIR, Der Jenseits der Seele.
(16) Véase la famosa obra de MYERS, Human personality and its survival of bodily death (La personalidad y su supervivencia), 1903; de ella hay una traducción castellana. Myers fundó (1882) la Asociación para investigaciones psíquicas (Society for Psychical Research) y publicó varios trabajos en la revista de esta asociación, titulada Procedings of the Society for Psychical Research, que aún sigue apareciendo. De la asociación inglesa surgió una sociedad americana del mismo nombre, que edita, desde 1907, los Procedings of the American Soc. f. Psychic. Res.
(17) No sólo se ha ocupado K. Oesterreich de la psicología de la religión, sino también de la parapsicología; sobre ambos dominios informa en el tomo IV de la Historia de la Filosofía (Geschichte der Philosophie) de UBERWEG, 1923. De sus obras citamos: Einführung in die Religionpsychologie (Introducción a la Psicología de la Religión), Berlin, 1917; Der Okkultismus im modernen Weltbild (El ocultismo en la concepción moderna del mundo 2.ª ed., 1921; Grundbegriffe der Parapsychologie (Conceptos fundamentales de la Parapsicología), Pfüllingen, 1921; Die Phänomenologie des Ich in ihren Grundproblemen (La fenomenología en sus problemas fundamentales); tomo I. El Yo y la autoconciencia. La aparente división del Yo. 1910, tomo II. Los éxtasis de los místicos.
 
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