Torre de Babel

Sartre – «Ser-en-si»- Filosofía Contemporánea – Existencialismo

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Jean-Paul Sartre

(1905 – 1980)

HISTORIA DE LA FILOSOFÍA – VOCABULARIO FILOSÓFICO

SARTRE

Ejercicios – Conceptos fundamentales explicados

Ser-en-sí

El ser de las cosas. La realidad no humana.

La ontología es la parte de la filosofía que aspira a darnos una descripción del ser, nos cuenta en qué consiste el ser y cuál o cuáles son los seres fundamentales. Sartre desarrolla su teoría ontológica en su obra fundamental «El ser y la nada». En esta obra divide la realidad en dos regiones: el ser-en-sí y el ser-para sí (o de forma abreviada, lo en-sí y lo para-sí). El ser-para-sí es el ser de las personas, es la persona en tanto que subjetividad, en tanto que dotada de conciencia y libertad. El ser-en-sí es el ser de las cosas, de los objetos, de las realidades no humanas

Sartre hace una presentación abstracta del ser-en-sí, presentación que recuerda al ser de Parménides: «El ser es. El ser es en-sí. El ser es lo que es». Con la afirmación «el ser es» Sartre quiere señalar que el ser es positividad, realidad, actualidad; en el ser no está presente la nada, ni la diferenciación, ni el movimiento, simplemente es. Por ser compacto, denso, homogéneo, no incluye en su interior duplicidad alguna; Sartre rechaza las nociones tradicionales de acto y potencia, apariencia y realidad; la nada no está presente en el ser, es un atributo que nosotros introducimos en la realidad, como cuando decimos que la semilla no es árbol pero puede serlo, o señalamos que un semicírculo es un círculo incompleto; en el ser-en-sí no hay duplicidad de potencia y acto: sólo desde nuestra perspectiva la semilla es árbol en potencia, puesto que noso­tros esperamos que así sea, nos representamos el futuro, ponemos la semilla en el futuro y la observamos como árbol; al representárnosla en el futuro como árbol trasladamos esta forma de ser al presente e introducimos esa potencialidad en la realidad actual de la semilla; del mismo modo, en el caso del semicírculo interpretado como un círculo incompleto, es nuestra mente la que completa la figura y proyecta en lo real la ausencia. El ser-en-sí no es consciente, pues la consciencia exige una especie de escisión, de hueco en el ser, y el ser-en-sí es lleno. El ser en-sí es increado; la noción de creación de lo real le parece absurda a Sartre; pero por otro lado el ser-en-sí no es causa de sí, simplemente es. Y por ser de este modo, sin justificación, ni sentido alguno, sin poder ser explicado o deducido, está demás; es un puro hecho, sin causa, sin razón, su existencia es absurda

      Ver ser-para-sí.

Edición en papel:
Historia de la Filosofía. Volumen 3: Filosofía Contemporánea.
Javier Echegoyen Olleta. Editorial Edinumen.